Entradas

Última entrada

Nadie dijo que fuera fácil

Hace unas semanas publicaba un post sobre cómo gestionar propósitos (Aprendiendo a gestionar propósitos). Esos que nos marcamos a principio de año, o de curso, o en cualquier momento del año.
Estoy segura de que muchos al leerlo han pensado "Sí, sí. La teoría nos la sabemos todos, pero en la vida real no es tan fácil". Yo misma me decía eso estos días. 

Si leíste ese post, recordarás que yo contaba como había empezado a conseguir que mi hijo pequeño, de meses, durmiese él sólo, en la cuna.  Pues sí, la cosa avanzó, y parecía que ya lo habíamos conseguido, pero han pasado semanas y ahora parece que hemos vuelto atrás. El momento de meterlo en la cuna vuelve a ser duro, llora y no quiere quedarse solo. Alguna noche, vencida por el cansancio, lo he metido en mi cama, en contra de lo que me digo una y otra vez. (Respeto quien haga colecho, faltaría más, pero yo no quiero hacerlo).
Y en esas estoy. No dejando que el desánimo acabe con mis fuerzas. No desistiendo aunque no sea fácil. …

El elefante encadenado

Imagen
Hoy te traigo un cuento de Jorge Bucay. Para mí este hombre es toda una fuente de inspiración desde hace años. No sé en qué momento llegó a mis manos este cuento, pero lo utilizo siempre que imparto algún curso de formación sobre Coaching porque me parece muy gráfico para hablar de creencias.
Te dejo el enlace a Youtube si prefieres escucharlo de la propia voz de su autor, y te lo dejo escrito aquí, por si prefieres leerlo.
Como decía, este cuento nos permite reflexionar sobre esas creencias que se han arraigado en nuestro pensamiento, bien porque de pequeños nos lo repetían nuestros padres o profesores ("no hagas eso, que no está bien", "eso no se te da bien", "eso es de ricos", "eso es de pobres", "eso no es un trabajo", "de eso no vas a vivir"...), bien porque lo aprendimos en nuestro entorno (nadie de mi familia esquió nunca, y yo durante mucho tiempo asumí que no esquiaría nunca), bien porque nos lo decíamos a nosotros mis…

Aprendiendo a gestionar propósitos

Imagen
Ya ha empezado 2018. Y habrás hecho un listado de cosas que te gustaría hacer este año. O no. Pero tal vez tienes cosas en mente desde hace tiempo que te gustaría conseguir.
Yo, con la llegada del año nuevo, entre otras cosas, me propuse firmemente conseguir que mi hijo pequeño (a días de cumplir los 8 meses) aprendiese a dormir él solo en su cuna. Lo que ha pasado en lo que llevamos del mes de enero me ha hecho reflexionar mucho sobre cómo nos enfrentamos, al menos sobre cómo me enfrento yo, a las cosas que queremos conseguir. Seguro que más de uno se siente identificado.
Te pongo en situación. Yo tengo un recuerdo muy nítido de mi infancia. Cada noche al irme a dormir necesitaba que mi madre viniese a la cama a tumbarse conmigo y quedarse ahí hasta que yo me durmiese. Sé que me pasaba hasta los 10 años (no sé cuánto tiempo más duró), y tengo el recuerdo de decirle a mi madre (y sentir) “me duele la barriga, mamá”, o sea, que yo no lo sabía, y ahora sí, pero sentía angustia si mi madre…